Hola, Soy Verónica Martos
Profesora de FP · Preparadora de opositores
Soy profesora de Formación Profesional con 15 años de experiencia docente.
Llevo 6 años como preparadora de opositores de FP especializada en la preparación de la programación, las unidades y la defensa oral.
La programación didáctica siempre fue la clave del éxito en mi trayectoria como opositora. Primero me permitió empezar a trabajar como interina en Andalucía con una vacante de curso completo al lado de mi casa. Luego me hizo quedar la Nº 1 de mi especialidad en la Comunidad de Madrid cuando saqué la plaza.
Muchos de los opositores que se han preparado conmigo han conseguido lo mismo. Estaré encantada de acompañarte a ti también.
- ✓3 oposiciones aprobadas.
- ✓Nota de más de 9,5 en la programación en las 3 ocasiones.
- ✓Interina en Andalucía.
- ✓Funcionaria de carrera en Madrid.
Aunque ahora puedo decir todo esto tranquilamente y del tirón, lo de ser profesora no es algo que me haya venido regalado.
He pasado por la situación en la que tú estás ahora hasta en 3 ocasiones, así que te aseguro que entiendo de primera mano lo que es tener ese mar de dudas y ese nubarrón que ronda la cabeza del opositor.
3 oposiciones que no puedo decir que recuerde con cariño porque, no lo vamos a romantizar, opositar es duro. Aunque, por otra parte, y con la perspectiva que da la distancia, puedo verlas como experiencias enriquecedoras que, como todo en la vida, han contribuido a mi crecimiento y aprendizaje.
Pero la verdad es que un poco de ayuda habría sido bien recibida. Lo de ser autodidacta está muy bien, pero es también demasiado costoso y bastante agotador.
No sé tú, pero cuando yo empecé con lo de las oposiciones, tenía ilusión, tenía ganas y confianza en mí misma, pero a la vez me sentía muy perdida. Nunca había dado clase, no tenía ni idea de lo que era la formación profesional y mucho menos sabía de didáctica ni de leyes educativas.
Me abrumaba bastante la envergadura del examen que se plantea, muchos temas que elaborar y estudiar, un abanico amplio e incierto de supuestos prácticos y un documento, la programación didáctica, que se me antojaba complejo de hacer y defender.
Mi especialidad de las oposiciones es como casi todas, "especial".
Con el nombre "Procesos de diagnóstico clínico y productos ortoprotésicos" ya te puedes hacer una idea.
No era fácil encontrar una preparación completa y de calidad y, muchos menos, cerca de casa.
Empecé mi andadura como un largo peregrinar en busca de academias, temarios y algo de luz. Compré temas de los que venden por lotes, con la esperanza de tener algún material del que partir y casi no llegué a sacarlos de sus cajas porque no había por dónde cogerlos.
Compré programaciones ajenas que, a pesar de mi ignorancia en aquel momento, era evidente que se alejaban mucho de unos mínimos de calidad. Leía Decretos y Resoluciones sin entender su contenido mientras pagaba por cursos absurdos para conseguir puntos y buceaba por foros de internet en busca de respuestas.
Todo esto me supuso mucho desgaste a todos los niveles, mucha energía, dinero y demasiado de ese valioso tiempo que quería dedicar a la preparación. Aún así, conseguí llegar al glorioso día de la oposición con una pinta decente y aprobé la primera parte con muy buena nota en 2008. Eso me hizo ganar en confianza y llegar a la defensa de la programación con mucha seguridad, saliendo del trance más que airosa.
Tuve muy buenos resultados, pero pocos puntos en el concurso, así que en aquella primera ocasión me quedé fuera de la soñada lista de plazas.
Sin embargo, lo valoro como un éxito porque en septiembre de ese mismo año ya me llamaron para trabajar ofreciéndome una vacante para todo el año y empecé a dar clase, que en definitiva era lo que quería. Además, por suerte, al contrario que las academias, el instituto me pillaba muy cerca de casa.
A ese curso le siguieron 8 años más como interina y un segundo aprobado sin plaza en 2010. En esa ocasión rocé la plaza con la punta de los dedos (de hecho, la tuve durante unos días hasta que una persona reclamó el concurso y me adelantó). Era en un proceso de estabilización y yo solo tenía poco más de un año de experiencia docente.
En todo ese tiempo no paré de trabajar y de aprender, de mis compañeros, de mis alumnos y de las propias oposiciones. Cada año mejoraba al poner en práctica lo aprendido.
Finalmente, a la tercera fue la vencida. Mi momento llegó en 2016, cuando los astros se alinearon lo suficiente para que consiguiera mi ansiada plaza. Seguramente, no fue la oposición que mejor me preparé, pero si que me respaldaban un bagaje, un conocimiento y unas tablas que solo da la experiencia, tanto en las oposiciones como en la docencia.
Así que ese, al fin, fue mi año. No sé si me alegré más de sacar la plaza por la estabilidad y seguridad que eso ofrecía o por saber que el sobrenombre de opositora ya no iba a perseguirme más.
Ahora estoy encantada de poder ayudar a otros que están pasando por lo que yo he pasado y compartir con ellos el conocimiento y la experiencia que he acumulado en estos años como opositora y como profesora.
Es algo demasiado valioso para quedármelo solo para mí. Conozco atajos para allanarte el camino y que puedas llegar a donde yo he llegado, pero en menos tiempo y con menos esfuerzo.
No quiero engañarte, tú tendrás que andar en solitario la mayor parte, pero siempre está bien contar con compañeros de viaje que nos guíen y nos puedan compartir sus claves del éxito.
Tengo un modelo de programación muy sólido y muy pulido que siempre ha resultado un éxito y he llegado a entender y a interiorizar muy bien qué es programar en FP y cómo se puede hacer con calidad. Eso es lo que quiero transmitirte.
La programación es la parte de la preparación de las oposiciones que depende solo de ti. No pierdas el tiempo a base de ensayo y error. Deja que una persona te enseñe lo importante de forma sencilla y amena, siguiendo un modelo que funciona.
Apréndelo, personalízalo y hazlo tuyo.
Deja una parte de la preparación de tus oposiciones en mis manos.
Tú podrás centrarte en las otras partes de la preparación que requieren tu energía y capacidad.
Y yo me sentiré muy feliz de verte alcanzar tu objetivo y de saberme parte, por pequeña que sea, de ese resultado.
Una nota superior al 9,5 en la programación didáctica
Esa nota me sirvió, primero, para trabajar como interina con vacante de curso completo al lado de casa. Después, cuando saqué la plaza, me permitió quedar la primera de mi especialidad y poder elegir destino.
Puedo ayudarte a ti también a conseguir lo mismo. Ya he ayudado a muchos otros.